martes, 1 de diciembre de 2009

El Desarrollo de las habilidades en las edades sensibles.

Viendo un vídeo de un entrenador de la N.B.A del equipo Miami Heat, Stan Van Gundy donde habla acerca de las dificultades que están teniendo en Estados Unidos para encontrar jóvenes jugadores de baloncesto que manejen todas las habilidades técnicas necesarias para jugar el juego adecuadamente a un alto nivel, él llega a la conclusión que se debe al exceso del contenido de juegos, y exceso de partidos donde solo se busca ganar, y a la falta de desarrollo y enseñanza de fundamentos técnicos en los entrenamientos. Es para él, una de las razones del por que están llegando tantos jugadores europeos a su liga.

Cita el ejemplo que en verano fue a ver al equipo de baloncesto donde juegan sus dos hijos de 9 y 12 años, y de los 18 equipos que vio en esa liga, él afirma que solo dos o tres buscaban el aprendizaje y desarrollo técnico de sus jugadores.
El resto buscaba solo ….. ganar.
A priori uno diría y….¿que hay de malo con eso?
Llevando esto a nuestro terreno, el fútbol, vemos demasiadas coincidencias.

Está claro que todos queremos ganar, le hace sentir a uno más fuerte, le da ganas para seguir trabajando, evolucionando, mejorando. Alimenta nuestro ego. Estimula al niño, le da prestigio al club etc. En estos aspectos: Todo muy bien.
Estos serían los aspectos positivos de este enfoque que casi todos los clubes aceptan.
Desgraciadamente no se analizan los aspectos negativos.
El buscar que nuestro equipo gane en edades tempranas o pre-púberes se hará en función de determinados aspectos que puntualizaremos a continuación:

La especificidad de la función del futbolista:
Cada jugador desarrollará una función…solamente.
Los que defienden, se les mandará u ordenará que defiendan.
Los que atacan que ataquen.
Y peor, muchas veces los que le pegan más fuerte al balón irán de defensas para “reventarla” desde atrás, o de delanteros porque rematan más fuerte para marcar.
En otras palabras, el fútbol es cada vez más polifuncional donde todos atacan y todos defienden. Se usa cada vez más la técnica a altas velocidades y donde prevalece la toma de decisión cada vez más. En consecuencia mientras más poli-funcionales, coordinados y técnicos sean los niños, más probabilidades tendrán de jugar mejor en el futuro.

Juegan casi exclusivamente los mejores:
Habrá pocas rotaciones y el tiempo se dividirá solo entre los que tengan más condiciones para este tipo de juego. No necesariamente para los que tengan más probabilidad de tener éxito inmediato como futbolistas. Participarán poco los niños más pequeños, más descoordinados o más lentos. Es como la ley de la jungla, triunfa el más fuerte o en este caso el más grande.

Enseñanza de la defensa zonal en edades sensibles:
Otro aspecto a tomar en cuenta que vemos también, como equipos de niños pequeños intentando defender en zona, cuando como se sabe el concepto espacial todavía a esas edades no lo tienen interiorizado y desarrollado. A estas edades se debe intentar que el niño juegue defensa al hombre lo más posible, ya que de esa forma podrá desarrollar la técnica de defensa individual, la noción de espacio y tiempo se irá introduciendo lentamente, el tomar un rol responsablemente y quedar en evidencia si se equivoca dándose cuenta él donde falló y corrigiéndoselo si es necesario, y por encima de todo participará mucho más que haciéndolo en forma zonal. El fallo o error no será visto como algo excesivamente negativo donde pueda perjudicarse a si mismo, a sus compañeros o club, sino como un aspecto para aprender y mejorar.

Los niños que sobresalen a este nivel generalmente no sobresalen en el fútbol “real”.
Son generalmente los niños con desarrollo físico precoz, que con una capacidad les vasta para sobresalir y marcar la diferencia y muchas veces se quedan con este aspecto nada mas y no mejoran en la totalidad, especialmente ante casos donde no hay mucha autocrítica. A veces son más grandes que el resto (y por ende más coordinados), o más altos, o rematan más fuerte que el resto.
Luego el resto crece y ellos se quedan, y así se van quedando en sus carreras deportivas.


Los futbolistas que crecen bajo este tipo de “modelos” llegan con graves carencias técnicas.
En las edades sensibles es cuando el sistema nervioso está fresco, con relativa apertura y facilidad para adquirir todo lo relacionado con las habilidades coordinativas y motrices.
Mientras más pasa el tiempo, más difícil es para el niño adquirir estas conductas.
Si para colmo, se adquieren gestos técnicos incorrectos, que muchas veces se adquieren bajo presión (dada la competencia), mucho más difícil es para el educador re-enseñarle el gesto. Más aún cuando es adulto. A este aspecto algunos autores le llaman “La ley del tren perdido”.


Cuando entrenamos en fases sensibles, todos hemos cometido el error en algún momento de intentar competir, ganar partidos y campeonatos.
Como dice Van Gundy en su charla solo hay dos caminos, entrenar para que estos niños aprendan el juego de la mejor manera posible o entrenar para acumular trofeos en categorías pequeñas.
El sentido se lo da cada uno.

Óscar Méndez Albano.


"De futbol y sexo todos opinan, y todos creen que lo hacen bien."
Claudio “El Bichi” Borghi.


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