martes, 15 de junio de 2010

LA VELOCIDAD EN EL FÚTBOL


Desde que dimos nuestros primeros pasos como deportistas hasta que tuvimos la fortuna de estar formando parte de diferentes cuerpos técnicos hemos visto como ha cambiado y evolucionado la metodología del entrenamiento del futbolista.
Cuando hicimos nuestros primeros cursos como entrenadores, y luego como preparadores físicos se nos “enseño” la forma más correcta para preparar a nuestros futbolistas para las diferentes competencias.
Así el concepto de velocidad como el de las otras capacidades condicionales que dimos previamente fue cambiando y hoy en día es cada vez  más complejo. Esto se debe a que van cambiando los paradigmas y el análisis científico es cada vez más rico y completo.
Antiguamente se manejaba simplemente como velocidad el concepto clásico que es:
La de desplazar un objeto o desplazarse  una distancia determinada en el menor tiempo posible.
Esta definición venía como toda la preparación física de esa época de disciplinas que poco tenían que ver con el fútbol y donde se le preparaba de una forma muy diferente a como se hace hoy en día.
En consecuencia ya no solo se maneja este concepto, sino que gracias a los avances científicos de nuestra época se puede diferenciar las diferentes fases de la misma para poder trabajarlas y mejorar a nuestros deportistas.

Velocidad individual del Fútbolista:
El Profesor Francisco Seirul-lo Vargas (Preparador Físico del F.C. Barcelona)  las define de la siguiente manera:

a)      Velocidad de reacción o salida:
La necesita un deportista para salir de cualquier posición estática o dinámica, con o sin balón realizando diferentes acciones técnicas. (de 3 a 5 metros).

b)      Velocidad de intervención:
Moverse rápidamente en acciones de duelos o disputas del balón en espacios muy reducidos y sentidos variados.  (entre 2 y 3 metros).


c)      Velocidad de cambio de ritmo:
Se manifiesta cuando el deportista debe cambiar de ritmo y/o dirección para obtener lograr una ventaja ante su adversario. (entre 20 y 30 metros).

d)      Velocidad de ejecución:
Se manifiesta cuando el deportista encadena varias acciones técnicas a la más alta velocidad en espacios muy reducidos (control-giro y remate por ejemplo). (en 2 metros).

e)      Velocidad intermitente:
Es la necesaria para realizar sucesivas acciones de      máxima velocidad con paradas intermedias o grandes descensos de velocidad. Debe considerarse  como una sola acción,  acciones técnicas sucesivas, separadas por paradas muy cortas, que hacen  recorrer distancias entre 6 y 15 metros, subdivididas en fase de desplazamiento en una o varias direcciones, de 3-5 metros, y a velocidades  máximas o sub-máximas.

“Todas estas formas de manifestaciones de la velocidad en el Fútbol, van acompañadas
necesariamente de componentes técnicos y tácticos, con la gran variabilidad que permite esta especialidad.
O sea, que en Fútbol no hay velocidad de desplazamiento, velocidad gestual o
velocidad resistencia, sino que hay las velocidades de esas categorías así definidas y que han de ser descritas para poder planificar su entrenamiento”. Francisco Seirul-lo Vargas.


El profesor Javier Jorge Vizuete las distingue y clasifica de una forma muy interesante, de una forma temporal:
Antes  de empezar a actuar:
a)      Velocidad discriminativa
Esta manifestación nos define la capacidad del sujeto para actuar bajo una cantidad de estímulos dinámicos que irá recibiendo. Esta ligada más que nada al sistema nervioso central.

b) Velocidad de toma de decisión.
Es la velocidad con que el sujeto deberá analizar los estímulos  y resolver de la mejor manera.

En el momento y durante el acto motor:
a)      Velocidad Inicial (también denominada de  reacción  o aceleración):
 Depende exclusivamente de la fuerza. Es el tiempo transcurrido entre que llega el estímulo que llega al músculo y la actividad motora. También se llama fuerza de impulsión. Depende exclusivamente del entrenamiento de la fuerza explosiva.
b)      Velocidad de desplazamiento: Capacidad de realizar una trayectoria en un tiempo óptimo. Es la más estudiada y trabajada en nuestro deporte aunque dependerá su comportamiento de otras áreas funcionales.

                     LA VELOCIDAD EN EL JUEGO.
“La capacidad de un equipo para resolver de manera óptima las tareas/ objetivos consubstanciales a las diferentes fases y sub fases de juego”.
(Modificado de A. Vales y A. Areces 2002).
En otras palabras, es la velocidad con la que el equipo se mueve para conseguir los objetivos.


                                          Velocidad Colectiva:             


Velocidad Ofensiva                                                   Velocidad Defensiva.

Progresión del balón.                                                   Recuperación del balón.

Circulación del balón.                                                  Interrupción del balón.

En consecuencia vemos como ya no solo debemos preparar a nuestros futbolistas para estímulos de velocidad de forma individual sino también lo debemos hacer en forma colectiva trabajando las diferentes fases de velocidad que existen en el fútbol.

La velocidad cobra un papel muy importante porque si bien es cierto que no predomina por su tiempo en el juego del fútbol “si lo hace en los momentos donde se ganan y se pierden los encuentros. Donde se deciden los mismos”.
Gilles Cometti.

Debido a lo que muchas veces vemos en los diferentes terrenos de juego debemos puntualizar las siguientes condiciones (en nuestra humilde opinión y experiencia) para que puedan llevarse a cabo los trabajos:

a)      Esta ligada especialmente a la fuerza debido a que en el fútbol la gran mayoría de estímulos de velocidad son inferiores a los 5 segundos y la misma dependerá del entrenamiento de la fuerza explosiva y de la coordinación.
b)      Se debe efectuar luego de un buen calentamiento y cuando el organismo este bien descansado y preparado para efectuarlo.
c)      Preferentemente al inicio de las sesiones y no al final debido primero a que así incidiríamos en la fibra explosiva y no en la lenta, a que estaríamos trabajando con el cuerpo más vacío de residuos (lactato) que nos puede generar problemas musculares, y además que así el movimiento motriz quedará memorizado  de forma más eficaz.
d)      Se puede utilizar como transferencia a un trabajo de fuerza o multi-saltos.
e)      Se pueden utilizar hasta tres veces por semana. (Hemos escuchado mucho un viejo dicho: “tres para ganar, dos para empatar y uno para perder”).
f)        Con volúmenes de 15 minutos a 30 minutos por sesión.
g)      Con distancias de entre 5 y 30 metros, en línea recta, zigzag, con cambios de ritmo, desde posiciones diversas, con y sin balón, con tareas de coordinación.
h)      De forma lúdica o con juegos o competencias.
i)        Con pausas completas, caminando. (si la pausa no se hace completa en vez de un trabajo de velocidad será un trabajo de resistencia, en vez de trabajar en la fibra explosiva incidiremos en la lenta, en vez de trabajar con pocos residuos lo haremos con muchos  y los resultados obviamente no serán los esperados así como las probabilidades de problemas musculares que podamos tener).
j)        Las pausas deben ser totalmente recuperadoras en el caso de la velocidad pura, de1´ a 3´ entre repeticiones (micro pausa)y de 3´ a 5´ de macro pausa (entre series).
        

           “Para ganar se necesita talento, para repetir carácter”.
             John Wooden.


                                                              Óscar Méndez Albano.


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