miércoles, 10 de octubre de 2012


COLOCA EN LAS PAREDES IMÁGENES DE LAS JUGADAS A CORREGIR

El muro de Mourinho


La estampa se repite prácticamente cada vez que juega el Real Madrid un partido. Al día siguiente —o dos días después si hay jornada de descanso—, los jugadores se enfrentan al muro de los errores. En cuanto entran al vestuario se topan con las imágenes impresas de alguna jugada que ha costado un gol o que ha disgustado a su entrenador. Los fallos, a la pared.
Una serie de pantallazos televisivos son colocados de manera secuencial para examinar qué movimiento se hizo mal o quién se equivocó en una marca. Todo con el fin de que el futbolista que no estuvo acertado sepa por qué y no vuelva a cometer el fallo. The Special One no pasa una.
Por ejemplo, un contragolpe del rival. Este curso ha habido más de uno que ha costado goles al Madrid. Pues bien, Mou coloca de manera ordenada las impresiones para que los jugadores vean cómo se movieron durante la jugada y si lo hicieron bien o mal. Otra acción que va a la pared son los saques de esquina. Las marcajes mal hechos quedan inmortalizados.
Otros técnicos optan por una sesión de vídeo analizando el juego propio, pero Mou prefiere que esas imágenes colgadas de la pared convivan con la plantilla durante unos días, para que se les grabe en la cabeza que una y no más.
Imágenes sin réplica
Esta temporada ha habido más de una jugada en la que algún madridista ha quedado señalado en el muro. No es el caso de la semana actual, con el grueso de jugadores de éxodo internacional. Pero tras el empate ante el Valencia y las derrotas en Getafe y Sevilla, tocó sesión en la pared.
SU OTRA ARMA
En su libreta anota errores que luego repasa con sus jugadores en los pantallazos
En ocasiones las imágenes hablan por sí solas. Pero en otras Mourinho señala el fallo individual o colectivo. Y ahí rara vez se admite réplica. Porque contra la imagen congelada, poco se puede discutir. Es un espejo que no miente. El que falla, queda retratado.
Dice José Mourinho que no le gusta hablar con sus jugadores después de los partidos. Que prefiere hacerlo al día siguiente. Para bien o para mal. Esa rutina se escenifica con los pantallazos. Si el partido ha dejado muchos detalles que no han gustado al técnico, es habitual que Mourinho les dé una charla en la que repase con sus jugadores los más importantes.
El técnico no es de hablar en caliente con sus hombres, salvo que su enfado sea mayúsculo, como ocurrió en el descanso contra el Deportivo, en el que la bronca a Özil, cuentan los asistentes, fue de las que hacía tiempo no se oían en el vestuario.
Del boli al muro
El de Setúbal prefiere enfrentarse a sus hombres cargado de argumentos antes que hacerlo a las primeras de cambio y con el humor torcido por una mala acción o un mal resultado. Del mismo modo, es preferible que la plantilla también haya rumiado el partido durante la noche antes de ser regañados por su técnico.
Pero las armas de Mourinho contra los errores de sus jugadores no sólo son tecnológicas. El papel y el bolígrafo también causan estragos. Su libreta es la otra soplona. Cuando el entrenador baja la cabeza y apunta en su bloc de notas, lo habitual es que escriba un error concreto de un jugador. No siempre, porque puede anotar un sistema que pueda variar en la segunda mitad o algún movimiento del rival que tenga que comentar a sus jugadores al descanso. Pero en esa libreta mandan los errores. Sobre todo, individuales.
‘No hace falta decir nada más’
Por tanto, al día siguiente del partido, la estampa es recurrente. Mou llama a capítulo a un jugador. Este acude a su lado. Y el técnico agarra la libreta, la abre, y señala. ‘Mira, en el minuto 7 estabas en nuestro campo, intentaste un regate y perdiste el balón’, puede ser perfectamente una de las situaciones. La verdad, escrita por Mourinho de puño y letra, es irrefutable. Ante eso, al futbolista no le queda otra que callar y admitir el error.
Esta es la manera en que Mourinho educa a sus pupilos. Así procura el entrenador portugués que su equipo no tropiece dos veces con la misma piedra. Puliendo errores postpartido antes de empezar a preparar el siguiente duelo. En este inicio de temporada ha tenido que incidir mucho en ello. Pero el equipo ya le está respondiendo.

HUGO CEREZO •
Fuente: www.marca.com


                                      Óscar méndez Albano.

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