viernes, 30 de noviembre de 2012

La lección inacabada de Mourinho.


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Los jugadores del Madrid se ríen de la dificultad de Mourinho para organizar los ataques.

Finales de agosto. Hora punta en Valdebebas. Tráfico intenso en los pasillos que unen la enfermería, el gimnasio, los despachos y el vestuario. De pronto, algo rompe la armonía. Es Lass Diarra, que parece recién salido de un entrenamiento suave, o de una siesta, con su calzón, sus calcetines blancos, y sus chanclas de Adidas. Los compañeros le ven surgir de una sala con el magnetismo de los hombres que están dispuestos a todo. Observan con asombro que aferra dos archivadores de grandes ganchos, cargados de folios. Dos de esas carpetas que usan los médicos, o los administrativos, y que alguien debe echar de menos porque Lass las ha tomado prestadas. Camina con ellas a paso firme. Va directo al grano. Hacia Rui Faria que, entre los jugadores, tiene fama de ser el auxiliar más próximo a José Mourinho. Su confidente. El encargado de vigilar y contarle todo a su jefe. Lass lo enfrenta y mientras le pone los archivadores en el pecho, con ademán enérgico, le grita: “¡Toma! Aquí tienes unas lecciones de cómo jugar bien al fútbol. ¡Dáselas a Mourinho, a ver si aprende!”.



En el derbi, más que el título, casi perdido, se discute  la fiabilidad
de un estilo de juego en crisis.

Hecha la entrega, Lass se dobló hacia atrás como sacudido por un calambre, y, buscando la complicidad de los presentes, soltó una sonora carcajada. Había varios compañeros presentes y le acompañaron con un coro de risa. Sobre todo Benzema, que es uno de esos tipos cuya risa causa risa a los demás. 
El contagio fue general. Los jugadores del Madrid lo recuerdan con agrado. Fue uno de los últimos días de Lass antes de irse a Rusia y resumió el sentir de la mayoría de la plantilla sobre el juego que practica el equipo. Las coberturas muy bien, la presión fantástica, las basculaciones perfectas, la agresividad espectacular, los contragolpes supersónicos…, pero si el rival se cierra atrás aparecen los problemas. Demasiados problemas.

Los mismos problemas que, a finales de noviembre, han conducido al hundimiento en la clasificación y a un derbi en el que, más que el título, prácticamente perdido, se discute la fiabilidad de un estilo en crisis.

El Madrid juega igual ahora que el año pasado. Solo ha cambiado el entusiasmo, la convicción de los futbolistas. Unos, como Cristiano, parecen desilusionados con el club. Otros, la mayoría, sienten que el método del mánager no les permite expresarse más con el balón, como si estuviera concebido para plantillas vulgares. Mourinho, por su parte, le ha confesado a sus colaboradores que en este vestuario le ocurre algo insólito.
 Algo que le irrita poderosamente: siente que el personal le trata con indiferencia. Su presencia, sus discursos, sus arrebatos, ya no producen las reacciones de antaño. No advierte una sombra de rechazo ni de fascinación. Ve a los jugadores entrenándose, o compitiendo, y se enfurece. Dicen quienes trabajan con él que Mourinho preferiría una atmósfera apocalíptica. Y que los jugadores simplemente le ignoran.¡Salen a divertirse!”, suspira el mánager. “¡Esto no puede seguir así!”.
El equipo juega igual que el año pasado. 
Solo ha cambiado la convicción del grupo.
Aparentemente incapaz de asumir que el vestuario se le escapa de las manos por su culpa, Mourinho señala a la directiva como principal responsable. En Valdebebas están familiarizados con la protesta. El mánager asegura que los jugadores le ignoran porque el club le ha desautorizado negándole poder de coacción. Molesto, se ha pasado el último mes guardando las distancias. Maldiciendo por lo bajo. Los futbolistas insisten en las limitaciones técnicas del mánager como causa del desencuentro. En la plantilla aseguran que no saben tocar como deberían y que esto los hace practicar un fútbol rudimentario. “Este equipo está verticalizado”,dicen. “Y le cuesta hacer otra cosa”.
Tan verticalizado está este Madrid que la solución más eficaz que se le ocurrió al mánager ante el Betis, para superar una defensa cerrada, fue trasladar a Ramos, uno de los centrales, a la punta del ataque. La decisión provocó un alboroto considerable. Al acabar el partido, algunos vieron en ello motivo de chanza. Incluso un jugador emuló a Lass. Cogió unos folios sueltos y se los llevó a un empleado del club: “¡Toma! ¡Estos son los apuntes de Pekín!”, dijo, “dile a Mou que se los empolle porque hoy hemos tenido que terminar con Ramos de delantero centro!”.
Con la expresión apuntes de Pekín, o manual de Pekín, muy extendida en Valdebebas, los jugadores se mofan de una explicación que Mourinho dio en 2011 para argumentar la supuesta mejoría del ataque posicional en unos ejercicios a puerta cerrada que organizó durante la pretemporada en China. De ahí el archivador de Lass y la hilaridad que provoca el origen futbolístico de una crisis cuya solución no pasará solo por ganarle al Atlético el sábado. Como dijo un directivo madridista esta semana: “El equipo tiene que jugar bien”.

Fuente: www.elpais.com

                                                                                   Óscar Méndez Albano.

























viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Que es la Periodización Táctica? Bases y Reflexiones.



 Autores: Joao Pedro Santos
• Instituto de Ciencias de la Educación - ISCE

Valter Pinheiro
• Instituto de Ciencias de la Educación - ISCE
• Centro de Investigación - CIDESD
• El entrenador del Real SC - Portugal

La periodización táctica fue el tema desarrollado en este trabajo porque es la metodología de entrenamiento que se centra en la contextualización del modelo de entrenamiento- relativa a las características, necesidades y principios de un modelo de juego - que es relevante en el fútbol a nivel de alto rendimiento.
Esta metodología de entrenamiento interesa tanto a entrenadores, como a los atletas en busca de entrenamientos, lo más próximo posible a la eficacia con el fin de mejorar la prestación individual, para obtener resultados a nivel de la interacción del grupo, que a su vez se reflejan en el resultado final .


 El entrenamiento deportivo siempre ha acompañado a las sociedades, desde el amanecer del hombre en la antigüedad clásica, inicialmente, en las estrategias militares que requerían una capacidad física y táctica. En su propia defensa o de las poblaciones, como ocurrió en la antigua Grecia en los Juegos Olímpicos o competiciones deportivas, entre las poblaciones o países.
Con los años, en busca de resultados mejores, la importancia de una buena capacidad física de los atletas ha exigido un entrenamiento más riguroso, lo que ha llevado a la necesidad de la aplicación de un método de entrenamiento físico y táctico.
Durante todos estos años, los entrenadores u orientadores deportivos siempre han aplicado sus conocimientos experimentales basados en la observación, y en los ejemplos de otros titulares de los mismos conceptos deportivos, a continuación, retirarando sus enseñanzas.
Su evolución comenzó cuando el estudio científico indicó capacidades hasta ahora desconocidas de las habilidades de los atletas.
A partir de estos conocimientos, los inversores o patrocinadores exigieron más y mejores resultados por las necesidades económicas o personales.
Hoy en día, el empeño de algunos académicos se dirigió hacia los avances científicos para un conocimiento más detallado de la fisionomía humana, llevando a un rigor técnico y táctico de una planificación más consistente y a una coherencia en la estructuración del entrenamiento físico, técnico-táctico y psicológico.

  Periodización
Los entrenadores siempre han utilizado la periodización como programas suyos, para ejercicios físicos de resistencia y fuerza aeróbica sin que la más pequeña adaptación interfiera una con otra, de modo que los resultados sean la interacción entre varios factores.
Para Soares (1991), ese conjunto de factores que son parte del entrenamiento deportivo – preparación física, técnica y táctica - hace que sea muy difícil su periodización, ya que requiere cambios sistemáticos de las cargas dinámicas. Cuando la plasticidad de las cargas está apoyada en principios fisiológicos sólidos, la probabilidad de éxito en la periodización aumenta considerablemente.
Por lo tanto, mi opinión – atendiendo a que el fútbol es un deporte de equipo, requiere un período largo de competición - que la preparación incida sobre los deportistas, sea estructurada de manera que los ajustes resultantes de los ejercicios físicos no sean perjudiciales a los elementos constitutivos de un plan de entrenamiento.

Esto se debe al hecho de que la periodización tiene que recaer sobre los factores físicos, técnicos, psicológicos y también tácticos, volviendo la planificación más compleja, por las constantes alteraciones de la dinámica de carga. Por lo tanto, deberá elaborarse un plan o proceso de entrenamiento a lo largo de un tiempo determinado, guiado por una metodología basada en la interacción de los modelos y principios de juego.


MODELOS
Es cierto que los primeros amantes de la orientación y del entrenamiento deportivo se iniciaron sobre la base de las teorías de Matveev que en ese momento, era la única evidencia científica y metodológica existente relativa a un conocimiento empírico que prevalecía por encima de cualquier estudio teórico.
Para De La Rosa (2001), indiscutiblemente, podría decirse que la paternidad de una teoría científica todavía válida (aunque con grandes modificaciones) sobre la estructura y la planificación del entrenamiento en el mundo del deporte es la atribuida al profesor Lev Pavilovit Matvieev.
Existen tendencias o modelos que todavían siguen el entrenamiento, en una dimensión fisiológica. Otras metodologías apenas procuran integrar todas las dimensiones sin preocuparse de entender el “juego” como un sistema enérgico de interacción e interrelación entre estos principios ejemplares.
Se desprende, antes de la explicación del concepto de metodologías o tipos entrenamiento, que el entrenador debe tener un modelo de juego perfectamente definido. Guilherme Oliveira (2003) define modelo de juego como una idea / conjetura de juego constituida por los principios y sub-principios representantivos de las diferentes etapas / fases del juego, que se articulan entre sí, manifestando una organización funcional propia, es decir, una identidad.
Esta identidad como “Modelo” se asume siempre como una hipótesis que está en permanente y continua construcción, nunca son , ni serán un hecho adquirido, es decir, el modelo de juego debe ser entendido como un sistema organizado y abierto a las adiciones individuales y colectivas , atendiendo al cambio constante en cualquier momento. (Maciel, 2008). En esta disposición, el modelo final es siempre inalcanzable, porque siempre está en reconstrucción, está en constante evolución.

Sobre la base de esta ideología, un equipo debe ser severamente organizado si quiere seguir el modelo de juego de pre-definido al principio, pero para esto debe utilizar para ejercicios referentes al juego que obviamente pertenecen al modelo de juegos.
En el modelo de juego es importante tener en cuenta que la “táctica” no es sólo una organización en el espacio de juego, ni una división, ni la distribución de tareas entre los atletas, sino que es el modo como los atletas comunican y comprenden el “juego”, la ideología de orientación definida por el entrenador.
Es cierto que hoy en día todavía se aplica la periodización convencional, adaptada a algunos deportes individuales o colectivos, pero a un nivel de técnicas inferiores, como a los Sub 11 y 14, es decir, atletas en formación, ya que esta periodización no se ajusta al modelo contemporáneo. También se propone una visión general de los conceptos de la preparación temprana de pre-temporada con la condición física excepcional donde el desempeño se basa en los factores de carga física y el trabajo independiente de los factores físicos, técnicos, tácticos y psicológicos que son esenciales para el desarrollo de los planes de entrenamiento de este tipo de modelo. Por otra parte, este modelo favorece también gran parte de las lesiones y la incapacidad para llevar a cabo inmediatamente una temporada completa sin perder entrenamientos o juegos, siempre provocando cambios imprevistos en el equipo.
Ahora en Portugal hemos observado un nuevo concepto de entrenamientos, implantado por los entrenadores más carismáticos. Esta metodología más allá de los métodos clásicos ya referenciados es aquella que se le asignó el nombre de Modelo Contemporáneo en el contexto de la “Periodización Táctica”.


Periodización Táctica.
 Hoy en día, los modelos de entrenamiento en el nivel de la alta competición, aplicados por los orientadores y entrenadores de fútbol, utilizan otras tendencias que aprecian más sus modelos de juego personal, a fin de modificar los conceptos más convencionales para adaptarlos a su estilo y la forma de juego, reconociendo en ello el nacimiento de una nueva era llamada “periodización táctica” (Vitor Frade).
Esta nueva era protagonizada por los más perspicaces orientadores / entrenadores / jugadores hace la diferencia en la aplicación en el corazón de la competición, ya que todos agentes deportivos envueltos en la actividad han de percibir la nueva realidad deportiva al nivel de la alta competición. Para ello, sin embargo, tendrán que adaptarse los jugadores / entrenadores a este nuevo concepto.
En este contexto, de acuerdo con Garganta (2007) el fútbol sólo tiene sentido entendido dentro de una propuesta táctica, con un entrenamiento destinado a la aplicación de una “cultura de jugar”.
La periodización táctica en el fútbol o en los deportes de equipo actuales y de alta competición, ve el proceso de entrenamiento conmo un objetivo de superación constante de los niveles alcanzados, el entrenamiento técnico y físico, y táctica con la aplicación de la carga física desarrollada por cada atleta para aplicar en el colectivo, como dice Frade (2003). El objetivo no es una integración de factores, sino de principios.

Los principios de juego son a continuación, un conjunto de reglas o conductas previamente aprendidos que orientan al jugador en la búsqueda de respuestas más eficaces en las diferentes situaciones de juego que se le imponen.
Por lo tanto, no se puede hablar de “periodización táctica” si usted no tiene bien definido el modelo de juego y sus principios. Sobre esta base, se debe dirigir todo el proceso de entrenamiento, desde el principio hasta el final de la temporada. El hecho elemental del juego pasa a través del proceso de táctico, entendido como una cultura y por la inteligencia de su aplicación sobre el terreno. Por lo tanto, la táctica es vista como la base nuclear del modelo de preparación de “periodización táctica”. (Faria, 1999)
Así que la periodización no es más que el tiempo que un entrenador o orientador deportivo, gasta en la preparación de su modelo de juego. En el fútbol es normal que ese tiempo corresponda a un período de un año, aproximadamente. Pero los nuevos entrenadores que utilizan el modelo del juego contemporáneo, llamado proceso de operacionalización, dividen el entrenamiento en periodos semanales.
Esto con el fin de preparar al equipo en función del modelo de juego ya pre-definido y en función de las características del adversario y del propio estado de los jugadores en ese momento. Con esta evaluación semanal del estado general del equipo, el entrenador determina los principios que deben ser trabajados o mejorados en función de su necesidad.

TIPO DE JUEGO
La periodización táctica no es más que una periodización dirigida hacia la investigación de conceptos para entender el tipo de juego más eficaz y eficiente, a través de un determinado tiempo específico (época), adquiriendo actitudes tácticas esenciales (aplicando los principios y sub-principios) a la forma de jugar el modelo del entrenador/orientador.
Pero para que un jugador perciba las intenciones del entrenador (su modelo de juego), el atleta tendrá que explorar al máximo sus capacidades de raciocinio para que pueda tomar resoluciones para intentar llegar a un objetivo colectivo. En esta dimensión, el fútbol exige que se practique con ejercicios físicos con el fin de convertirse en hábitos, para aplicarse en el momento del “juego”, la toma de decisiones más correcta.
Principios y los Sub-principios
Ahora como se indica anteriormente, el modelo de juego incluye varios principios y sub-principios que han sido previamente trabajados durante el entrenamiento. Según Brito (2003), los principios del juego son las directrices básicas que coordinan las actitudes y los comportamientos tácticos de los jugadores tanto en el proceso ofensivo como en el proceso defensivo, y en las transiciones.
Así es como este principio metodológico se sustenta en “la reducción de la estructura compleja del juego” y se separa en una constante relación constructiva, apoyada en fundamentos tácticos cada vez más complejos con la intención última de construir o fortalecer el modelo de juego adoptado.
Todos los principios y los sub-principios obviamente, en la estructuración tienen que se separados en más importantes y en menos importantes, por lo que se deberán distinguir las necesidades y los objetivos, para servir como una guía.
Y así convenientemente distinguir la dirección a seguir, así como definir un nivel de complejidad y la calidad del juego.
Así, los grandes entrenadores que se basan en ganar, inculcan la idea de estructurar a todos los que participan en competiciones de alto nivel que su modelo de juego está estrechamente relacionado con el modelo de entrenamiento.
Como se sabe, tendrá que ser revelada una gran concentración de los atletas, ya que es la agrupación de varios sub-principios y principios, para mejorar el modelo de juego y los principios y sub-principios tendrán que ser aplicados correctamente y no de manera que se cancelen o disminuyan la finalidad para la que el Modelo de Juego fue prevista.
En consecuencia, el problema es entender el juego.
Una vez que entienda el juego, es necesario que entendamos los diferentes juegos. Sólo después de que el objeto de preocupación se convierte en “nuestro juego” (Frade, 2003).
A diferencia de la teoría Metveev, la teoría de la periodización táctica tiene en cuenta el calendario extremadamente competitivo durante todo el año e incluye varios juegos durante la semana.

Así que es comprensible la necesidad de un programa más específico, dividiendo el año en dos ciclos. Ceverl y Granell (2003) dicen que en la actualidad hay pocos deportes que utilizan la estructura de Matveev para la organización del entrenamiento. Esta dificultad se debe a que el calendario deportivo actualmente debe ser dividido dentro el ciclo anual, al menos en dos etapas, así como tener que considerar las particularidades de cada atleta.
Por lo que se dijo anteriormente se llama “especificidad” a “un proceso pedagógico que tiene como objetivo desarrollar las dimensiones tácticas, cognitivas-perceptivas, técnicas, físicas, psicológicas, estratégicas y socioculturales de los jugadores y los equipos en el contexto específico de las situaciones competitivas a través de la práctica sistemática y planificada del ejercicio, orientada por los principios y normas debidamente fundamentaadas en el conocimiento científico “Castelo (2000).
Y de alguna manera, este nivel de alta competención no puede depender de una preparación general, porque se supone que el atleta tiene que traer alguna condición física general adquirida a lo largo de su carrera deportiva. Pudiendo, de este modo, desarrollar enfoques específicos para determinados aspectos que se quieren ver corregidos en el modelo de juego.
Durante la semana de entrenamientos transmiten las lecciones a los atletas que pretenden convertirse en la adquisición de hábitos y patrones de juego, como se señaló anteriormente.


Principio de Alternancia.
Este principio requiere un poco de esfuerzo durante la semana, en el entrenamiento, para crear una adaptación y consecuente restablecimiento de la capacidad física y mental.
En este concepto, el plan de entrenamiento semanal implica, en esencia, una variación de complejidad para que los jugadores, en el sentido de crear diversas variaciones en la velocidad, la intensidad y volumen, pero siempre con el deseo de no mezclar las habilidades específicas deberá trabajar este principio en cada entrenamiento para obtener mejores resultados.









Principio de Progresión Compleja.
Teniendo en cuenta este hecho, la complejidad de instrucción transmitida deberá aumentarse gradualmente, explica la estrategia específica para el juego. Inicialmente, deberán ser transmitidas informaciones genéricas de la estructura más global con el fin de dar una visión completa y global de lo que se pretende.
Después de una asimilación de la parte global, es conveniente que el orientador / entrenador vaya tan lejos como sea posible, detallando el contenido técnico, caminando en un sentido micro táctico, para los atletas para alcancem la rentabilidad deseada, repitiendo la aplicación del ejercicio hasta que nuestros jugadores interioricen el contenido de la información lo mejor posible, con el objetivo de ayudar a su asimilación para la competición. Por lo tanto, deben trabajar de una menor cantidad a una mayor cantidad, a fin de acercarse a la intensidad de la competición.

Principio de las Propensiones.
Este principio, no menos importante, es un proceso cognitivo que los atletas aplican al aprendizaje, para su uso como un método de la repetición, todas las actitudes de comportamiento que son parte del modelo de juego. Esta metodología se utiliza varias veces en el entrenamiento, con el fin de facilitar una mejor asimilación de las técnicas necesarias para utilizar en el juego.

Principio de intensidad Psicológica/Física.
Como los jugadores están bajo presión, no sólo fisiológico y emocional, y social, es necesaria la preparación adecuada para entrenar psicológicamente para combatir las elevadas cargas emocionales que se van a encontrar el día del juego. Así que podemos combatir la fatiga emocional con entrenamientos próximos a la realidad.
Este principio de la periodización táctica es la intensidad que se aplica en los entrenamientos durante la semana y el modo de hacerlo, es atribuir a los jugadores diversos estímulos que se puedan utilizar durante el juego. Por lo tanto, la intensidad resulta de la necesidad de crear dinámicas de jugar en equipo (Carvalhal, 2002).
Por lo tanto, un entrenador tiene que gestionar la intensidad de su entrenamiento, llevando al extremo la carga física en función del objetivo perseguido para el fin de semana como su modelo de juego.
Esta adaptación fisiológica obliga al cuerpo a adaptarse a la gran intensidad de trabajo, para poder reaccionar mejor a la recuperación física. Lo mismo ocurre con las adaptaciones físicas al requisito solicitado por la gran competición. El control del desgaste físico requiere una gran concentración a nivel emocional con el fin de preparar psicológicamente al atleta para un esfuerzo físico grande.









Sub-principios de descubrimiento guiado.
Uno de los grandes problemas en el fútbol, y el fracaso de muchos entrenadores, es el hecho de que relación o interrelación entre el mister y los atletas no sea eficaz, no reciben la información y los contenidos de la manera más correcta. Así que la inteligencia es necesaria lidiar con las diversas personalidades en un grupo heterogéneo, en términos psicológicos.
El secreto de los grandes entrenadores es fomentar las relaciones interpersonales con el fin de comprometer a todos los interesados en un espíritu de cohesión, de manera que no existan dos polos opuestos en donde uno manda y los otros cumplen, pero entre ambos se ayudan mutuamente en la adversidad y todo resuelto.
Mourinho (2002) describe su proceso de entrenamiento, al pasar por Barcelona, afirmando que “los jugadores de este nivel no aceptan lo que se les dice sólo por la autoridad de quien se lo dice. Y es preciso demostrarles que estamos en lo correcto.” La vieja historia de que el Mister tiene siempre tener la razón no es aplicable aquí.

Es decir, el éxito en este principio fundamental es que el conjunto llegue al resultado que mejor se adapte a las características de equipo y que cumpla con sus necesidades, resolviendo sus propios problemas a medida que le son impuestos durante el juego, obligando a los jugadores clave a pensar en la toma de decisiones.

Sub-principios de liderazgo
Si antes dijimos que no existe un mister autócrata y varios jugadores sumisos, este principio de liderar o comandar a un grupo de jugadores, aquí el orientado / entrenador deberá desarrollar un trabajo de orientación y gestión del proceso del modelo de juego, transmitiendo la idea de que si todo el mundo se siente involucrado, la fuerza es mayor.
Para Goleman y otros. (2002), el objetivo central del liderazgo consiste en generar y compartir sentimientos positivos entre todos. Por lo tanto, el líder debe estar en sintonía con sus seguidores, influyendo en ellos y motivándolos en todas las áreas del entrenamiento / juego.
Sin embargo, para reivindicar este principio, después de un primer momento, es necesario que el orientador / entrenador muestre algunos signos de conocimientos y competencias, para garantizar la seguridad y una mejor cohesión del grupo.


                                                           Óscar Méndez Albano.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Desarrollo de una planificación Táctica. Juan Ignacio Martínez.

Conferencia dictada por el actual entrenador del Levante C.F. y revelación de la última liga Española,  cuando era entrenador del Albacete Balompié S.A.D. en la temporada 2008-09. Dicho entrenador fue votado como el mejor entrenador de la temporada pasada en España, por delante de entrenadores como Mourinho o Guardiola, llevando al Levante a estar durante muchas fechas en la punta de la liga y colocando al equipo en posiciones Europeas.



Parte 1.

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Parte 2.


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 Parte 3.


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Parte 4


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Parte 5


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Parte 6


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                                                        Óscar Méndez Albano.