domingo, 29 de junio de 2014

A continuación, publicaremos una nota muy interesante de un entrenador amigo  catalán muy jóven,  lo cual publicó en su blog y con su permiso, decidimos compartirlo.


EL JUEGO DE CUADRADOS

SUSTENTADO EN BASE A LOS PRINCIPIOS DEL JUEGO DE POSICION.

El juego de posición, un fenómeno que se ha visto impulsado por el gran momento y el sometimiento ejercido por el FC BARCELONA en los últimos tiempos, consiste principalmente en “ir generando superioridades a la espalda de la línea que te aprieta”, “todo es más fácil si la primera salida de balón es limpia” (Juan Manuel Lillo) -Frase apostillada por Dani Fernández en su artículo referente al propio juego de posición.-


Concluimos por lo tanto que el principal objetivo de esta manera de entender el juego consiste en “tocar para jugar”, buscando de este modo encontrar un hombre libre a la espalda de la línea presionante, entregando al recepctor ventaja tanto posicional como temporal. Mediante el uso de la circulación del balón y las conducciones, las cuales sirven de elementos de atracción para poder esclarecer esas superioridades que se van generando como consecuencia de los anteriores. Insistimos pues, en buscar lejos antes que en buscar cerca, siempre buscaremos agredir con la posesión para progresar, ya sea para jugar con compañero perfilado para progresión directa o con tercer hombre para que el de la intermedia reciba de cara. Poseemos para desestabilizar al contrario, eliminar rivales y condicionar su balance defensivo. Evitamos que el rival juegue como desea para que lo haga como deseamos nosotros.


EN RELACIÓN AL JUEGO DE POSICIÓN.

 Un juego basado en lograr la ventaja espacial y temporal dominando el concepto de la oportunidad, ese que conlleva por parte del jugador el interiorizamiento de lo importante que es mantener la posesión como herramienta inminente o postrera para lograr generar el desequilibrio dominando el momento OPORTUNO para hacerlo y con el fenómeno del espacio, aquel que determinan las normas propias del juego y que nosotros con el comportamiento de nuestro equipo podemos reducir o aumentar. En el caso del juego de posición se hace referencia a tres elementos claves e indisociables para el éxito del mismo como son la amplitud, la profundidad y el ritmo de juego, estos fenómenos que como entrenador tenemos la responsabilidad de controlar y que nos pueden aumentar o reducir el espacio de juego en función de su correcta o incorrecta utilización.


Barzagli domina el ESPACIO-TIEMPO evitando el duelo directo con oponente y el concepto de OPORTUNIDAD queda expuesto cuando determinan que hay que hacer llegar a Chiellini porque este tiene el ESPACIO posterior y los receptores potenciales para hacer evolucionar el juego,es la OPORTUNIDAD de progresar, Barzagli selecciona el momento OPORTUNO para pasar, habiendo juntado rivales y viendo que la línea de pase está abierta, ya que Chiellini domina su ESPACIO y se da TIEMPO a si mismo ampliando distancia con rivales a los cuales ha juntado Barzagli.

El tiempo se ve condicionado por el espacio. El tiempo que tendrán los jugadores para actuar, milésimas de segundo en la mayoría de los casos. El rival reduce ese tiempo mediante el acoso en búsqueda de la recuperación de la posesión y la negación de espacios para evitar la progresión de un modo fluido y continuo, objetivo colindante de cualquier organización defensiva. El tiempo propio de la acción concreta y la velocidad de la misma va determinada por el factor al que antes hacíamos referencia, la OPORTUNIDAD, se trata de realizar las cosas en el momento adecuado haciendo del binomio ejecución-decisión  esa asociación que conlleva el aprovechamiento máximo de los factores espacio y tiempo.


EL JUEGO DE CUADRADOS PROPIAMENTE DICHO.

“Su éxito depende tanto de la capacidad de los jugadores para pasar la pelota como de éstos para ubicarse en los lugares correctos, en el momento correcto” Ángel Cappa.

Cappa hacía referencia al juego de posición, a la esencia del juego de posición. Nuestra idea del juego de cuadrados hace referencia a esto, un juego basado en el lugar y en el momento. Circulamos para desorganizar, para encontrar ese espacio-tiempo que permitan la oportunidad, esos medios que logramos tras desorganizar al rival… Pero como comenta Cappa, para que se genere este desequilibrio necesitamos de la “capacidad” y yo diría de las “sensaciones” puntuales del jugador para pasar la pelota pero yo considero vital que el jugador sepa, donde, como y porque debe realizar un determinado pase (obviamente pasa lo mismo con cada acción del juego).


La recepción dentro de estos cuadrados, respetando una serie de medios que luego describiremos detalladamente, permitirán que el circular para conectar con receptores en estos espacios significativos  suponga el obligar a los miembros de estos subsistemas a hacerse responsable del receptor. El receptor presenta una amenaza espacial y requiere de oponente directo, la toma de decisiones individual conlleva una respuesta colectiva y por ende una serie de desajustes colectivos aprovechables por los compañeros del receptor.
La respuesta del defensor, activará a uno de aquellos compañeros que ofrecen ayuda mutua sobre el poseedor y que reajustando su posición podrán entrar en juego, gracias a la respuesta del defensor. Hoy en día la mayoría de equipos muestran una organización en bloque bajo aparentemente ordenada. El generar situaciones de desconcierto, el circular para provocar el desorden, se presume vital para ser capaz de agredir mediante la posesión, mediante el juego de posición, evitando que este se vuelva en contra obligando a posesiones estériles, a un excesivo juego de pases horizontales sin lograr penetrar y a la vez desprotegiendo nuestro espacio posterior a merced del contragolpe inminente que conlleva dicha posesión.

No es un concepto únicamente utilizado con rivales en bloque bajo, ya que como hemos dicho el concepto base es claro, incidir en el “mirar lejos” antes de mirar cerca, lo que es evidente que  cuanto más espacio haya para circular más cómoda es esta y más fácil es que ocurran las cosas por sucesión.


Observamos como la posición en el eje del cuadrado que ocupa “Leo Messi” genera la incertidumbre en relación a quien debe saltar a la presión, si lo hace “Flamini" se produce un espacio posterior para la aparición posterior de extremo contrario o de punta que se descuelga, mientras que si es “Ambrosini” (como parece que sucede en la acción) la superioridad posicional de “Busquets” sobre “Muntari” unido al espacio de continuación que le sucede lo hace una opción clara de superación.

  
DIFERENCIA ENTRE SUPERIORIDAD POSICIONAL Y JUEGO DE CUADRADOS.

La primera hace referencia a la búsqueda de altura con tal de superar una línea/unidad de la organización defensiva rival, ganando espacio “a la espalda de la línea que aprieta”, con el objetivo de poder proseguir en la evolución ofensiva, es decir, la superioridad posicional en la mayoría de sus casos conlleva la superación de la estructura multiforme rival, aquel bloque derivado que intenta recuperar balón y que no puede tener un emplazamiento definido con claridad sino que se articulan en base al poseedor y los receptores potenciales.
El juego de cuadrados, por su parte, hace referencia a un contexto, a una organización defensiva, a la generación del caos a partir de la duda que genera el recibir en esa “tierra de nadie” que permite primero el superar con la posición una altura y el uso del intervalo, para flotar en ese cuadrado dominando el espacio-tiempo para no engancharse en la altura inmediata, evitando ser referencia fija (otra de las claves del juego de posición). En este caso esa conexión si que lleva consigo una alteración de la estructura fija de la organización rival, aquella estructura previamente definida y que se ve alterada al tener que resolver una situación de complejidad en el eje de un subsistema defensivo. or tanto, concluimos que la superioridad posicional y el uso de los intervalos, enlazados mediante el pase entre poseedor y receptor hacen posible este juego de cuadrados y está “conquista de espacios significativos”.

En la imagen podemos apreciar dichas diferencias y damos pie a otro aspecto relacionado: el jugar a “estar” o “aparecer”, ya que “Iniesta" no “está” en el cuadrado sino que “aparecerá en él”, en el momento OPORTUNO.



MEDIOS QUE HACEN POSIBLE Y/O ENRIQUECEN EL JUEGO DE CUADRADOS.

Como comentábamos en apartados anteriores hay medios que facilitan la ocupación y el aprovechamiento de estos cuadrados. Me parece importante disociar dos modos de ocupación.  Hablaríamos de “estar” en los cuadrados, interpretando y calificando de relevante la posición ocupada, entendiendo que si el colectivo es capaz de hacer llegar el balón a la zona que “yo” ocupo en las condiciones adecuadas voy a poder provocar situaciones de peligro significativo.


Vemos como “Messi” no varia su posición independientemente de si el poseedor es “Piqué” o “Xavi Hernandez” él interpreta que el espacio es lo suficientemente rico, ya que se encuentra en el centro del bloque defensivo rival y por lo tanto prefiere esperar a que el juego evolucione hasta él. Ese reajuste defensivo conllevara la activación de aquellos jugadores que ofrecen ayuda mutua al receptor en función de la posición que ocupen y de si ésta se relaciona con el jugador que se postula como opositor para el nuevo receptor.


De diferente modo podemos “aparecer” en el cuadrado (Situación comentada con anterioridad en la situación de “Iniesta"). El jugador identifica la relevancia del espacio, pero la imposibilidad de conexión directa y la falta de jugadores realizando funciones cooperativas en la preparación de contexto (jugadores que fijen y sujeten a aquellos que pueden fijarle si entra en ese espacio) hace que se deba de dominar otro de los aspectos importantes: el timming. Tiene mucho que ver con el concepto de OPORTUNIDAD del que hablábamos al principio del documento, el timming hace referencia a la sincronización adecuada para la llegada simultánea al espacio de balón y de jugador. El “face to face” con el poseedor y la posibilidad de la realización del pase (línea de pase abierta, distancia de relación adecuada tan importantecomo el conocimiento del compañero que me tiene que relacionar con el balón…) son dos de los indicadores para tener un timming adecuado.



En la imagen “Reus” identifica el espacio de relevancia, temporiza la acción para no cerrarse el espacio, la distancia de relación es bastante grande, si el jugador ocupase el espacio antes de tiempo, daría un TIEMPO excesivo al conjunto que se organiza defensivamente para adecuar la respuesta a las necesidades del juego. En relación a lo anterior observamos como es “Hummels” el encargado de hacer llegar el balón a “Reus” junto a la apertura de línea de pase,en caso de que no fuese así buscaría acción alternativa.

Por último creemos que es de vital importancia que el jugador entienda cual debe ser la posición corporal en este espacio para la recepción, ya que ella le dará sentido a la acción y por lo tanto al proceso previo de circulación, el jugador debe entender que una vez el colectivo le hace llegar el balón, el proceso previo es tan laborioso y el proceso posterior es tan rico que no puede perderse por un mal perfil corporal. El jugador debe entender que siempre que sea posible su posición corporal le debe permitir progresar en el juego, observar el contexto de recepción y las posibilidades de progresión todo a la vez, permitiéndole combinar con el “jugador activado” tras la respuesta defensiva rival. En caso de verse acosado y sin opciones de progresión, primará la defensa de la posesión interponiendo cuerpo sobre defensor y bajando centro de gravedad para encontrar asociación rápida en los 360 grados, pero repito priorizando en este caso el mantener la posesión. Se torna de especial importancia el percibir cuales son las distancias con defensores cercanos, interpretando si puede utilizar el control como medio de superación o debo hacerlo como medio de protección y facilitación de acción posterior. Así como la interpretación de los espacios posteriores de progresión directa (si soy yo el que lleva a cabo esa continuación con el balón) o bien de un modo indirecto (en el momento que yo activo a otro compañero con la posesión y paso a buscar un segundo espacio de una manera cooperante).
Así como se precisa de vital importancia el papel de aquellos compañeros que ofrecen ayuda mutua al poseedor, es decir, aquellos jugadores que se encuentran en el centro del juego, aquellos que pueden activarse en cualquier momento y que facilitan el medio directo al poseedor, así como el de aquellos que cooperan con el poseedor, se encuentran fuera del centro del juego, pero su papel es vital para favorecer contextos, ya sea fijando rivales, estirando la profundidad provocando espacios de continuación, etc. El jugador debe entender que el juego es un funcionar permanente indiferentemente de si estás en posesión o lo está un compañero.




“Villa” recibe dentro del cuadrado en zona de finalización, la proximidad con el oponente directo le obliga a preferenciar la defensa de la posesión a la búsqueda de la progresión directa con la posición, pero su perfil corporal le permite proteger el giro a portería interponiendo el centro de gravedad ante el defensor a la vez que superar la línea presionante con compañero que penetra (pese a encontrarse en fuera de juego su perfil se lo permite) y a la vez que activar a Xavi el cual queda liberado al “desconectar” a su par directo, el cual desvía la atención al estímulo equivocado (“Villa”) olvidando a “Xavi” por completo.


"El fútbol no es ofensivo ni defensivo. El reglamento solo dice que hay que marcar más goles para ganar. Y nosotros hemos decidido no llevarle la contraria. Por eso partimos del balón, porque sin él no se puede hacer goles” (Juanma Lillo).

Autor: Ferrán Costa Pinazo.
enlace: http://eltactodelbalon.blogspot.com/2014/06/el-juego-de-cuadrados.html











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