jueves, 11 de junio de 2009

Diferentes enfoques metodológicos en el fútbol base.

Partiendo de base de lo que no hemos aprendido tanto de jugadores, entrenadores, preparadores físicos o estudiantes es la verdad absoluta, e intentando enriquecer el panorama tan amplio que existe en los diferentes abordajes en cuanto a entrenar chicos, debemos puntualizar varias cosas:
Al recorrer los diferentes campos de juego, y entendiendo que muchas veces la labor de entrenador/educador la cumple gente con mucha voluntad, a veces padres que intentan colaborar, gente que intenta ayudar de forma “honoraria” (o por amor al arte) o monitores que están haciendo sus primeras armas, vemos como se mecanizan o se repiten formas de entrenamiento que consideramos que no siempre son las más enriquecedoras para los niños que practican este hermoso deporte.

El abandono del entrenamiento analítico para enseñar la técnica:
Vemos como se ha dejado de lado la enseñanza de este método, donde el gesto es dividido en varias fases y se le enseña al niño paso a paso como debe ser ejecutado el gesto correctamente. No se juntan más de dos acciones o gestos a la vez hasta que el niño las domine correctamente. Así luego vemos deportistas en fases posteriores (infantiles, cadetes, juveniles y etapas superiores), donde tienen “agujeros” en técnicas tan elementales como lo son las de remate con empeine, cabeceo, controles, técnica de marcaje etc. No solo que no se les corrige, sino que al permitirles seguir haciéndolo mal y de esta forma se le automatiza la ejecución errónea, y luego corregir el error cuesta muchísimo más porque para memorizar a nivel motriz un gesto lleva muchísimas repeticiones (se estima que más de 500).Es importante el contenido lúdico o de juego de las sesiones de entrenamiento, pero también lo es el contenido didáctico o de enseñanza de las mismas.

El entrenamiento aeróbico en los niños:
Otro tema es el que vemos a niños dando vueltas al campo en edades pre-púberes como verdaderos coches de formula uno. Muchos de los “misters” lo hacen porque en su etapa como jugadores ellos lo hacían y era “bueno”.El entrenamiento aeróbico en pre-púberes no mejora o no se nota una mejora significativa. No hay sentido en tener a un equipo de alevines o benjamines dando vueltas al campo porque su capacidad aeróbica no la mejorarán y porque esto se puede lograr además en el caso que si lo logren, con ejercicios o juegos donde esté en presencia el balón y donde no terminemos aburriendo al niño. Estaríamos desaprovechando además una edad ideal para enseñarles todo lo relacionado con la técnica y coordinación ya que lo absorberán con mucha facilidad.

La obsesión con el resultado:
Aquí ya no es solo quienes dirigen a los niños sino mucho peor…a sus padres.
Lamentablemente ha ido creciendo una ola de violencia física y psicológica donde se le muestra sistemáticamente al educado como se le puede y debe faltar el respeto sistemáticamente al compañero, rival, educador y obviamente también a la autoridad (arbitro) y en consecuencia a si mismo. El papel de los padres es obviamente una pieza angular, y la competencia llena un espacio que los entrenamientos no pueden cubrir, valores como son los de compañerismo, solidaridad, tolerancia a la frustración, respeto, respeto por la autoridad, enfrentar la adversidad, aceptación de un rol dentro de un grupo, etc se ven en las mismas… El resultado a edades tempranas debe ser tomado como un factor muy a segundo plano y no como un factor de mayor relevancia para la evolución del joven deportista. El objetivo primordial del niño futbolista debe ser su evolución en cuanto al aprendizaje, y que esta se logre de una forma amena y divertida.


La no utilización de los juegos de espacios reducidos como parte central del entrenamiento:
Otro factor “negativo” que vemos es ver en los entrenamientos en los diferentes clubes o escuelas partidillos de 7x7, 8x8, 9x9 etc…en espacios pequeños debido al poco espacio que se cuenta para entrenar y a veces no tan pequeños. No se corrige, muchas veces los entrenadores toman una postura pasiva, sumisa ante lo que están observando desde afuera.
En general se observa en los entrenamientos en los partidillos o pachangas :
1ero: Los niños entran poco o no entran en contacto con el balón ni en los diversos duelos que existen y que verán en el futuro durante los partidillos
2do: Se les enseña a jugar en forma estática, sin desplazamientos sin balón (en consecuencia no hay un exploración espacial y no hay una mejora o enriquecimiento en este aspecto).
3ero: Se limita mucho a jugar en forma vertical y no se mejoran las cualidades de juego relacionadas con la posesión de balón, movilidad, amplitud, generación de espacios, desmarques..etc...
4to: A consecuencia de esto, empiezan a jugar con posiciones fijas y sin o con escasa movilidad (se dividen en delanteros y defensas cuando hoy cada vez las tareas son más mixtas).
5to: Debido a todos estos factores y algunos más, empieza a haber un deterioro en la etapa formativa.
6to: Además muchas veces en los ejercicios ejecutados los niños pasan demasiado tiempo esperando su turno donde se distraen y pierden motivación para jugar (porque sabido es que al niño le cuesta mucho más que un adulto focalizar su atención por un tiempo prolongado).

Lo que recomendamos nosotros:

En niños desde los 5 a los 8 años:
Jugar todo tipo de partidillos con 2 o varias porterías pequeñas de 2x2 o 3x3 aparte del trabajo técnico-analítico. En lo físico siempre trabajos de coordinación, tanto en escalerita o con bastones o aros y obviamente juegos con balón, estimulando siempre ambos hemisferios cerebrales. Siempre al inicio de la sesión debido a que es cuando el sistema nervioso está más fresco y lo absorberá de mejor modo y quedará memorizado adecuadamente. La razón es simplemente que en estas etapas nos interesa que el niño esté en constante contacto con el balón y se esté desplazando tanto cuando ataca, defiende o pasa de una de estas a la otra. Si el número de niños es superior el niño no entrará en suficiente contacto con el balón y estaremos desperdiciando el precioso y escaso tiempo que tenemos para entrenarlo. Las superficies no necesariamente deberán ser grandes y con poco espacio se podrán trabajar varios grupos a la vez.
Elegir ejercicios donde hallan varias filas esperando y si es posible que las mismas interactúen o trabajar por parejas o tríos.




En niños desde los 8 años hasta los 11 años:
Recomendamos la estructura del 4x4 con sus diferentes variantes. (sin porterías con líneas en los fondos, varias porterías de diferente tamaño, con o sin porteros, con comodines, diferentes dimensiones etc). Obviamente no es un invento nuestro, lo recomienda la Federación Holandesa de Fútbol en sus programas (KNVB). La razón es muy simple, permite que el niño pueda percibir y jugar hacia los cuatro sectores (derecha, izquierda, adelante y atrás), que es lo que verá en el futuro cuando practique el deporte más adelante. El poseedor del balón siempre tendrá apoyos constantes cuando tenga el control del esférico. Además permite siempre manejar los principios de juego ofensivo (penetración, amplitud, profundidad, movilidad).
Al ser los espacios más reducidos que en un partido “normal” es difícil que el niño se pueda sacar la responsabilidad de encima ante una tarea a cumplir.
Se verán sus puntos fuertes y débiles más fácilmente porque estará expuesto constantemente a situaciones de duelo o 1x1.Al percibir el niño sus defectos es más probable que los pueda corregir. Además se estimulará su poder resolutivo y toma de decisión ante las diversas situaciones que se encuentre en un partido.



"El futbolista es un afortunado porque su tarea consiste en aquello que más humanos vuelve a los hombres: se la pasa jugando".

Victor Hugo Morales.


Óscar Méndez Albano.

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