jueves, 11 de junio de 2009

¿Entrenador, Seleccionador, Secretario Técnico, Captador o Manager?

Analizando nuestro fútbol local, observamos que en los diferentes clubes (especialmente los que tienen menor desarrollo estructural tanto material como humano) debe el entrenador, ocupar uno de estos roles, aunque a veces tiene que cumplir ante la poca infraestructura, varias funciones a la misma vez. Consultando las diferentes definiciones vemos que el término entrenador se refiere más a temas relacionados con el entrenamiento en sí. El seleccionador en su definición se refiere a seleccionar deportistas ante un encuentro o competición. (R.A.E). Se suele usar en las diferentes selecciones nacionales donde no se dispone de tiempo para trabajar con los jugadores debido a que se encuentran con sus diferentes equipos. Se suelen hacer trabajos tácticos, estratégicos y de preparación del encuentro particular, nada más, ya que no se dispone de más tiempo disponible para trabajar como se hace en un club.
El Secretario Técnico, es quien se encarga de ver los partidos, rastrear el mercado y el que da una lista de posibles fichajes, de contratar o captar a los deportistas para la institución. El Director Deportivo es la persona que muchas veces hace la labor de secretario técnico (cuando no cuenta con este) y además es el puente que une al plantel con la directiva, quien se encarga de toda la parcela deportiva, desde contratar al entrenador a dar el visto bueno a los fichajes, seguimientos, evaluaciones, bajas, contratos etc. El Manager es el que cumple funciones de director deportivo o secretario técnico, y ejerce además la labor de entrenador (usado especialmente en los países sajones)
Muchas veces los directores deportivos o secretarios técnicos se convierten en los “dueños deportivos” de los clubes, poniendo entrenadores de acuerdo a su curriculum o valía profesional para desempeñar dicha labor profesional, o en el peor de los casos “enchufando” amigos que permitan ingerencias, que les permita manejar y cumplir la labor de “seleccionador o manager” y no de entrenador por razones obvias, desde fuera (desde su despacho o móvil mediante) y ejercer la auténtica profesión anhelada.
Con respecto al captador podemos agregar que aunque no se encuentran definiciones exactas suele referirse a aquellas personas que se dedican a hacer seguimientos a deportistas con el fin de incorporarlos a determinada institución o incluso también para contratistas o empresarios deportivos. . Para esta labor no se necesita estudiar, ni hacer cursos, ni nada de esto. Sólo conocimiento futbolístico, que puede surgir tanto de haber jugado al fútbol como de observar y estar cerca de este deporte.
Anteponiendo todo esto, vemos como en nuestra querida profesión, muchos colegas emplean prácticamente toda su energía y tiempo a la función de captador, o de seleccionador. Se dedican a rastrear la isla buscando talentos para sus equipos u otros, dejando toda su labor librada a su capacidad para atraer talentos que le puedan no solo facilitar sino hacerle prácticamente todo su trabajo. No se dan cuenta que en muchos casos su éxito de captador depende de la institución que representan y no de ellos, y que este factor tarde o temprano termina agotándose cuando no se encuentren en la misma, y su poder de captación se ve disminuido. No se percatan que en la mayoría de los casos están formando a jugadores en etapas de aprendizaje y donde se cumple “la ley del tren perdido”, una vez que pasó el tiempo adecuado cuesta diez veces más adquirir ese hábito o capacidad que cuando estaba en una fase sensible, en el mejor de los casos….claro está.
Muchas veces no solo alcanzándoles con esto, sino que criticando o mofándose de aquellos entrenadores que se dedican a enriquecerse profesionalmente en las diferentes áreas técnicas con frases ya muchas veces escuchadas como la de “¿Para que vas a estudiar?, si ya esta todo inventado, o a mi no me van a enseñar nada si yo jugué en primera división”, suelen ser los comentarios más comunes.
Sin lugar a dudas que el trabajo de captación es un área muy importante dentro de la función del entrenador. No se puede desconocer este hecho, aunque tampoco se debe desconocer que solo con captar a los mejores jugadores técnicamente hablando, no nos garantiza una mejora tanto del deportista, ni del equipo, y mucho menos de nuestra labor como entrenador de cara al futuro y nuestra evolución. Nos puede facilitar el trabajo sí, pero no nos garantiza el éxito. Es mucho más fácil contrarrestar un equipo con uno o dos deportistas desequilibrantes que otro con varios y que además funcionen como un equipo que tiene claro que hacer en todo momento. La labor de captación es muy importante pero lo es más aún la de entrenar nuestro equipo de manera eficiente para sacarle provecho y mejorarlo tanto en forma individual como en forma colectiva (como equipo). La función de entrenador engloba tareas de captación, de selección y de entrenar propiamente dicho, pero no significa que se use una de estas áreas exclusivamente y se deje de trabajar en cualquiera de las otras.
Muchas veces se le engaña al deportista o a sus padres, con los colores o escudo de una camiseta, o con las posibilidades económicas de esa institución, o con la posibilidad deportiva de salir campeón o de tener éxitos deportivos y no se actúa de forma sincera diciéndole lo que realmente se va a hacer y lo que no, el proyecto deportivo a que realmente aspira y que es lo que el mismo realmente busca. No existen los programas, ni objetivos concretos, no se evalúan objetivos físicos, ni tácticos, ni técnicos, ni trabajos en conjunto por parte de ninguna institución. Cada cuerpo técnico trabaja de forma aislada. Vemos como deportistas llegan a categorías “superiores” sin manejar conceptos básicos tanto en lo físico, táctico o en lo técnico.
No existen proyectos a corto, mediano o largo plazo, especialmente en instituciones que dicen dedicarse a la salud, formación y desarrollo de los jóvenes, de preparar a quienes puedan vivir del fútbol (que serán pocos) y de la gran mayoría (que no lo harán).
La labor de entrenador hoy en día ha cambiado mucho, no es la misma de las décadas de los 60, 70, 80 ni 90. Los entrenadores están cada vez más preparados y si no lo están, se rodean de gente que si lo está, para poder comprender y analizar todo lo que sucede a su alrededor. Hoy en día el entrenador tiene que estar en constante formación, el deporte cada vez más está apoyándose en las diferentes ciencias (fisiología, bioquímica, biomecánica, nutrición, psicología, dinámica grupal) y de tecnologías modernas (informática) que tratan de controlar y comprender la cantidad de factores que se mueven y muchas veces interactúan que aumentan su complejidad.

“Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos". KIOTO

Óscar Méndez Albano.

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