sábado, 5 de noviembre de 2011

Entrenamiento de salto vertical del futbolista y modelo de juego del entrenador: Un abordaje más complejo (entiéndase específico).


De acuerdo con  Graça (1994), son dos tipos de problemas los que están implicados en el proceso de aprendizaje (entiéndase entrenamiento): (1) Los problemas de la selección de la respuesta adecuada a la situación ( el que, el cuando y el porque) y los problemas relativos a la realización de la respuesta motora (el como). Faria y Frade
(1999) explicaron que “[…] en el fútbol no gana el que salta más alto, quien corre durante más tiempo y más rápido. Normalmente el objetivo del juego de fútbol es ser superior al adversario en número de goles, o sea, marcar más y sufrir menos […] De esto se concluye que lo más importante no es el componente físico, sino el componente táctico de periodización”. Otros autores concordaron con esas
afirmaciones (GASPAR; FERREIRA; PÉREZ, 2005; GRÉHAIGNE; GODBOUT; BOUTHIER, 2001;
NUNES; FANTATO; MONTAGNER, 2006; RINK; FRENCH; TJEERDSMA, 1996). De esta perspectiva del entrenamiento, se hace evidente que, mas importante que intentar mejorar la altura de los saltos de los futbolistas es mejorar su capacidad de decisión en relación al “cuando” y “como” saltar,  o sea, mejorar su
capacidad de realizar el o los saltos en cualquier momento del juego de forma deliberada y oportuna. El modelo de juego impuesto por el entrenador condicionará fuertemente las decisiones de los jugadores, donde deben o no estar, donde deberán colocarse para saltar, o como deberán cabecear.
El principio de especificidad dictamina que sean entrenados los aspectos que están relacionados directamente con el juego (estructura del movimiento, tipo de esfuerzos, naturaleza de las tareas, (…) en el sentido de viabilizar la mayor transferencia posible de las adquisiciones conseguidas en el entrenamiento para el contexto específico de juego (GARGANTA, 1999).


De esta forma el modelo de juego y sus principios en cuanto al concepto  teórico asumen gran relevancia en la orientación del proceso de entrenamiento. Modelo de juego y especificidad se unen de una  forma simbiótica en los juegos deportivos colectivos y, particularmente, en el fútbol.  Damasio (2001) informo que las imágenes mentales “son construcciones momentáneas, tentativas de réplica, de patrones que ya vivenciados por lo menos una vez y para los cuales la posibilidad de obtenerse una réplica exacta es baja […] la probabilidad de que ocurra una réplica substancial puede ser superior o inferior, dependiendo de las circunstancias que las imágenes fueran asimiladas y puedan ser accedidas.” Por ejemplo, hacer entrenamientos técnicos y exigir que los futbolistas puedan ejecutar un modelo de juego de alta complejidad durante la competencia (GARGANTA, 1998), haciendo sesiones con énfasis en la técnica prepara al futbolista para ejecutar bien el fundamento en aquel contexto de entrenamiento  (DAOLIO, 2002),
aunque no mejora al deportista para practicar el mismo fundamento en una situación de juego (TURNER; MARTINEK, 1995), no entrenando el modelo de juego elaborado por el entrenador.
De acuerdo con Damásio (2001), una gran parte del conocimiento general es almacenado en el encéfalo bajo la forma de imágenes. Así, las imágenes sobre las cuales el ser humano actúa no solo deben estar focalizadas sino también deben ser mantenidas activamente en la mente – algo que es realizado por la memoria en constante trabajo a través del entrenamiento. El mismo autor afirma que “el hecho que un organismo tenga una mente  significa que ella forma representaciones neuronales que pueden transformarse en imágenes que son manipuladas en un proceso llamado pensamiento, lo cual acaba por influenciar el comportamiento en virtud de la ayuda que confiera en términos de previsión del futuro, de planificación que este de acuerdo con esa previsión y de la elección de la próxima acción”. Se refiere entonces que al utilizar las imágenes evocadas, puede recuperar un tipo de imagen del pasado, lo cual fue formada cuando ella planifica cualquier cosa que pueda suceder, que espera que venga a suceder. De acuerdo con esta perspectiva, cuanto más “rico” sea el entrenamiento en la diversidad de imágenes  inducidas a los jugadores /equipo, más apto se tornará un jugador /equipo en su capacidad de anticipar un estímulo (asociándolo a una imagen previamente adquirida) y de elaborar una respuesta / acción.

Un ejercicio debe poseer la facultad de proporcionar a los jugadores/equipo el mayor número de imágenes para que las tomas de decisión sean adquiridas en la resolución del problema de juego (TAVARES, 2002).
Esto solo es posible si el entrenador utiliza ejercicios que simulen situaciones de juego o que simule aspectos relacionados con la organización de juego del equipo (RAAB, 2003).
Es importante afirmar que, dentro de esta diversidad de imágenes el entrenador debe buscar que los ejercicios se relacionen con la manera o intención de jugar del equipo, esto es, que deriven del modelo de juego determinado por el entrenador (CARVALHAL, 2003). Castelo (1994) explicó que cada persona dentro de su cabeza tiene un modelo mental del mundo, una representación subjetiva de la realidad externa, que consiste en decenas de miles de imágenes. “Para que la persona consiga actuar.. es indispensable que el modelo tenga alguna semejanza en sus líneas generales con la realidad […]” (CASTELO, 1994). Así, la especificidad se debe traducir como la construcción de los ejercicios de entrenamiento, que buscan inducir a los jugadores de la forma más cercana posible a la forma de pensar de juego del entrenador.
  “proporcionarán una mayor adaptación y generarán un mayor rendimiento en la prestación durante el juego” (OLIVEIRA; FRADE, 1991).
En los ejercicios se debe introducir la noción de especificidad:  “solo se podrá llamar ESPECIFICIDAD  si hubiese un permanente  y constante relación entre los componentes psico-cognitivos, táctico-técnicos, físicos y coordinativos, en correlación permanente con el modelo de juego adoptado y los respectivos principios que le den cuerpo” (OLIVEIRA, 2005, 2007), o sea, la adecuabilidad /adaptabilidad  de un ejercicio en función del modelo de juego pretendido, articulando/ modelando de forma sistémica los cuatro componentes del rendimiento deportivo. De este postulado es también la idea que la especificidad se asume como un “concepto dinámico y que no es absoluto y estático” (OLIVEIRA; FRADE, 1991).
Entonces, la elaboración de los ejercicios de saltos de impulso vertical debe ocurrir en el juego y en el entrenamiento situacional (SINDIK; VIDAK, 2008; COUTINHO; SANTOS SILVA, 2009), aunque siempre de acuerdo con el modelo de juego para realizar un adecuado trabajo táctico (TRNINIC et al., 2008), con el fin de proporcionar un almacenamiento en la memoria al respecto de “que hacer” o “como hacer” (WOLPERT;GHAHRAMANI; FLANAGAN, 2001). En el caso que esas directrices no sean respetadas el entrenamiento del salto de impulso vertical no va a mejorar la inteligencia de juego del atleta (CARVALHAL, 2001), simplemente desarrollará lo físico y/o lo técnico durante el cabeceo. Actividades que no ejercitan el pensamiento táctico (RAAB, 2007). Barbanti (2001, p. 3) refuerzan una de estas afirmaciones, sobre el entrenamiento físico, de no estimular el raciocinio táctico a través de la siguiente definición:


El entrenamiento físico es una repetición sistemática de movimientos que producen reflejos de adaptación morfológica y funcional, con el objetivo de aumentar el rendimiento (físico) en un determinado espacio de tiempo.
Se concluye que el entrenamiento de salto vertical debe estar inserto en el modelo de juego del equipo de fútbol para generar la acción táctica en el encuentro indicado por el entrenador  (OLIVEIRA et al., 2006).

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS EJERCICIOS.

A lo largo de este estudio de revisión fuimos afirmando que “ un ejercicio solo es verdaderamente específico si sigue una orientación íntimamente ligada al modelo de juego adoptado por el entrenador, subyacente a un contexto que lo define en determinado momento, fruto de la lógica del proceso de entrenamiento, atribuyéndoles un sentido” (TAVARES; FRADE, 2003).
Cuando el entrenador planea el entrenamiento de acuerdo con esta ESPECIFICIDAD, el entrenamiento de las capacidades físicas “fuerza”, “resistencia” y velocidad asumen contornos diferentes de una perspectiva estrictamente fisiológica (científica). Así, de acuerdo con los mismos autores,  se pueden dividir los ejercicios por paquetes de contracciones musculares, o sea, atendiendo a la tensión, velocidad de contracción, la duración de la contracción, que serán determinados por el propósito de jugar de acuerdo a una manera, el modelo de juego. De este modo, el entrenador luego de verificar cuales van a ser los comportamientos realizados en su juego que necesiten y que tipo de contracciones musculares pretende entrenar, debe solicitar dicho comportamiento en los ejercicios de entrenamiento. Los saltos promueven la realización de gran tensión muscular y de contracciones musculares excéntricas basadas en la producción de la fuerza por los músculos mono-articulares  y su transferencia inter-segmentaria por los músculos bi-articulares de los miembros inferiores, en el sentido próximo-distal (DURWARD; BAER; ROWE,
2001; PRILUTSKY; ZATSIORSKY, 1994).
Los saltos pueden ser incluidos en las sesiones de entrenamiento dedicadas al entrenamiento de principios, sub-principios y sub principios de los sub principios del modelo de juego caracterizados por el uso acciones de “Fuerza-Específica”. Estos ejercicios promueven alta tensión muscular, tienen corta duración y presentan una velocidad moderada/alta (OLIVEIRA, 2004).
Debe prevalecer siempre la idea de que las características físicas de determinado ejercicio emanan siempre del modelo de juego, de la manera de jugar del equipo. Es de acuerdo con el entrenamiento de estos principios, sub principios y sub principios de lso sub principios del modelo de juego del entrenador que será manejada la dinámica de las cargas. Bajo esta metodología de entrenamiento, serán elaborados ejercicios de entrenamiento que requieran, en un determinado espacio de tiempo definido, entre 9 y 30 días porque Marques Junior (2009b) afirmó que en esa duración ocurría  un significativo almacenamiento del contenido en la memoria, una maximización de las repeticiones del aspecto que fuera ejecutado, (en este caso el salto vertical) que vendrá según el modelo de juego, o se el trabajo táctico.


De acuerdo con Tavares y Frade (2003), es necesario comprender que “existen diferentes ‘futboles, diferentes juegos y diferentes formas de jugar […]”. Siendo así, es tenida en cuenta la noción de ESPECIFICIDAD que fue presentada anteriormente, se torna imposible dar recetas para el entrenamiento, recomendar ejercicios a pesar que estos se encontraran fuera de la esfera del propio modelo de juego del lector. El ejercicio solo es específico si fuera construido por el propio entrenador, de acuerdo con su forma de entender el juego, de acuerdo con sus propios principios y filosofía. La propia forma de conducción, en la práctica, de un mismo ejercicio cambia según el entrenador que  lo lleve al a práctica, pues cada uno enfatiza determinados aspectos.
Todo se relaciona con la forma de entender el fútbol y con las ideas que cada entrenador tenga. No se puede por lo tanto, sugerir ningún ejercicio, aunque apenas ejemplificar, para un determinado sub principio de un hipotético modelo de juego, un ejercicio en el cual el salto de impulso vertical es trabajado de acuerdo con la noción de ESPECIFICIDADE.
A continuación, son presentados 4 ejemplos de ejercicios para que el lector pueda entender como es estructurado el entrenamiento de salto de impulso vertical centrado en el modelo de juego.

Ejemplo 1
Tema / Momento:
 Organización ofensiva  intersectorial/grupal.
Sub-Principio:
 Organización ofensiva intersectorial/grupal – sector de medio-campo ofensivo y ataque: explorar los corredores laterales para efectuar centros para el cabeceo  de los atacantes y medio-campistas; ubicar rápidamente un gran número de jugadores en posición de cabeceo; colocar dos jugadores en posición adecuada para efectuar remates a puerta (2ª pelota).
Objetivos:
Explorar los corredores laterales;
Ejecutar buenos centros;
Buscar los espacios para el juego aéreo y para la  2ª pelota.
Forma/Descripción: 6 + (2) x 5. El equipo atacante en azul de 6 + (2) intenta colocar la pelota en sus laterales que efectúan centros para el cabeceo de sus compañeros de equipo. Los centrales en rojo que se encuentran defendiendo intentan impedir al equipo adversario de marcar un gol. Nadie puede entrar en el área delimitada de los latelares. Siempre que haya un gol o una interceptación, el balón re comienza en el centro del campo por el equipo atacante. El espacio es de un medio campo, o sea, acontece un entrenamiento situacional.
Vea la Figura 1.

FIGURA 1: Los laterales en negro deben centrar el balón al área para generar juego aéreo, habiendo un portero (G).




Ejemplo 2
Tema / Momento:
Organización ofensiva intersectorial/grupal.
Sub-Principio:
Organización ofensiva intersectorial/grupal – sector de medio-campo ofensivo y ataque: basado en Hughes y Franks (2005), las mayores chances de gol acontecen con cuatro toques al balón, los jugadores deberán practicar dos pases, siendo que el tercer toque el lateral va a efectuar un centro para un cabeceo de los atacantes y medio campistas, sucediendo el cuarto toque en el cabeceo.
Objetivos:
Perfeccionar la precisión del pase con pocos toques al balón;
Ejecutar buenos centros;
Buscar espacios libres para cabecear.
Forma/Descripción: 6 + (2) x 5.
El equipo atacante intenta colocar el balón en sus laterales que efectúan centros para cabecear por parte de sus compañeros de equipo. Para que el balón llegue a los laterales deben haber máximo dos pases, el tercero será el centro y el cuarto el cabeceo. Los pocos toques permitirán que la defensa no tenga un adecuado posicionamiento, generando un ataque veloz y con alta posibilidad de gol. Los centrales que se encuentren defendiendo intentarán impedir a los rivales de marcar. Siempre que haya un gol o una interceptación, el balón re comienza en el centro del campo por el equipo atacante. El espacio es de un medio campo, o sea, acontece un entrenamiento situacional.

 Ejemplo 3
Tema / Momento:
Organización defensiva individual.
Sub-Principio:
Anticipación y agresividad en los duelos aéreos.
Objetivos:
Perfeccionar  la técnica de interceptación del balón en el aire.
Descripción:
Grupos de dos jugadores colocados uno delante de otro y de espaldas al entrenador. El entrenador lanzará un balón para el aire y el segundo jugador a las espaldas del primero, debe interceptar con la cabeza, anticipándose a su compañero que intenta dificultarle, intentando ganarle la posición.


Ejemplo 4
Tema / Momento:
Organización ofensiva colectiva.
Sub-Principio:
Finalización con la cabeza en salto después de entrada al primer palo.

Objetivos:
Perfeccionar la técnica de finalización a través del cabeceo;
Perfeccionar la técnica del pase/centro.
Descripción:
Movimiento de los atacantes en rojo del segundo al primer palo en diagonal, para recibir el centro y cabecear a portería (variar el lado del centro).
Vea Figura 2.


 FIGURA 2: Los laterales en azul deben central el balón al área al primer palo para generar el cabeceo de los atacantes en rojo.

CONSIDERACIONES FINALES.
Realizar una prescripción del juego aéreo apenas por valores cuantitativos de ese fundamento durante el entrenamiento técnico y/o entrenamiento físico se torna desprovisto de las características del fútbol porque ese deporte acontece en un contexto de imprevisibilidad donde la táctica es el principal componente de rendimiento de esa modalidad. A pesar de que varios autores afirman que la táctica es la variable más determinante en el rendimiento del (BATISTA, 2006; GARGANTA, 2002, 2006; MATTA; GRECO, 1996; SILVA et al., 2005; SILVA, 2006), actualmente el entrenamiento del cabeceo del fútbol donde ocurre el salto de impulso vertical, acostumbra a ser elaborado fuera de la realidad del juego. El gran problema de esa sesión es que genera adaptaciones neuronales propias para ese trabajo, no preparando al futbolista para el juego.


Por ello, la metodología del entrenamiento de la periodización táctica se preocupa como los contenidos de las sesiones son almacenados en la memoria de los futbolistas, recomendando que el entrenamiento sea predominantemente táctico, o sea, lo físico, lo técnico y lo psicológico van a estar subordinados a la táctica, precisamente al modelo de juego del entrenador. Con esa perspectiva de entrenamiento de entrenamiento, el salto de impulso vertical es trabajado en el cabeceo conforme al modelo de juego, o sea, nunca en una sesión están insertos todos los componentes de rendimiento de fútbol
 (físico, técnico, psicológico y táctico). Entonces, la construcción de los ejercicios de salto de impulso vertical tendrá que ser manejado por el modelo de juego. Incluso cuando el entrenador desee privilegiar determinado aspecto físico en un instante cualquiera de entrenamiento, quien coordina la selección de los ejercicios (que deberá tener un impacto siempre en los 4 componentes de rendimiento) es la organización de juego, o sea, el trabajo táctico, donde, en último análisis, los procesos de toma de decisión están siempre presentes, integrados en un contexto de modelación abierto (en función del sentido atribuido por la forma como el entrenador elabora la manera de jugar de su equipo). El salto de impulso vertical no es una excepción a esta
regla. En este sentido, el entrenador debe volver a crear con una cierta constancia, la ejecución del salto vertical, de acuerdo con el modelo de juego.

Bibliografía:
TREINAR FUTEBOL RESPEITANDO A ESSÊNCIA DO JOGO: O EXEMPLO DO SALTO COMO AÇÃO TÁTICA E NÃO SOMENTE TÉCNICO-FÍSICA

Autores:
Pedro Miguel Silva
Pedro Manuel de Oliveira Santos
Nelson Kautzner Marques Junior



‎"Los pensamientos te llevan a tus propósitos, tus propósitos a tus acciones, tus acciones a tus hábitos, tus hábitos a tu carácter y tu carácter determina tu destino".
Tyronne Edwards.

Traducción al español:
Óscar Méndez Albano.

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